perdura hoy en día y que brinda a nuestros huéspedes una experiencia plena durante su estancia con nosotros. Tanta es la calidez que emana de este lugar que un Gobernador del Estado de Coahuila mandó construir una réplica para su familia.
La recepción del hotel fue inicialmente la recámara principal de la casa y después se le agregaron los ventanales que la comunican con el jardín central para convertirla en sala, en donde con su chimenea ha servido de cobijo a grandes tertulias de familiares y amigos.
A través del tiempo, en épocas prósperas y en épocas difíciles se han ido forjando las leyendas que forman la historia de ésta construcción. Se decía que en los cimientos se encontraban grandes tesoros, y así es; se encontró el mayor tesoro que podemos brindar a nuestros visitantes, el de la calidez y hospitalidad que recibe todo aquel que llega a Misión Marielena, nombre que reconoce a Doña Marielena Arocha Flores, esposa y madre de los fundadores de este hotel, y quién en vida siempre destacó como una ferviente creyente y promotora de los valores familiares y de la unión familiar como los mayores tesoros del hombre.